Esta banda del norte de México, representa un caso verdaderamente atípico dentro de la escena, porque si bien es cierto que la centralización es una gruesa barrera para los grupos y propuestas cuya procedencia no se encuentre ubicada en las coordenadas dispuestas entre el Distrito Federal, Monterrey y Guadalajara; en vez de disolver su carrera, decidieron continuarla.
La mejor prueba de su convicción por seguir de pie sin importar la falta de oportunidades, llegó 11 años después vía una serie de importantes cambios: Mutaron su nombre a Skirla, reconformaron su roster, el cual quedó con Rodolfo junto a Luis y Alejandro Tirado, y volvieron a las lides discográficas de la mano de Ilegal, un disco menos orientado a su primigenio hard rock.
Para seguir la tradición autoimpuesta por un entorno que todavía no puede brindarle igualdad de condiciones a las propuestas nativas de sitios que no sean las grandes urbes, reaparecieron en el 2003 con Sobreviviente, una placa independiente cuya incubación se dio bajo un esquema gubernamental llamado Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias.
Lo anterior significa que Skirla vive, aunque su presencia sólo pueda sentirse dentro de los límites geográficos del estado de Chihuahua. |