Este concepto fue creado por José Manuel Aguilera en 1995, un año en el cual el ya había desarrollado proyectos alternos con Jaime López, Nine Rain, Sangre Asteka y Jaguares. Alfonso André y Federico Fong fueron la primera alineación oficial de esta banda para dar paso a numerosos cambios en los siguientes años con Cecilia Toussaint y Jorge Luis “Cox” Gaytán para encontrase con la última agrupación conformada por:
José Manuel Aguilera (Guitarra y Voz)
Alejandro Otaola (Guitarra y Teclados), antes Santa Sabina
José María Arreola (Batería y Percusiones)
Alonso Arreola (Bajo y Guitarra Acústica)
El currículum de La Barranca abarca la producción de 5 discos (“El fuego de la Noche”, “Tempestad”, “La Rueda de los Tiempos”, “Denzura” y “El Fluir”) y un EP “Cielo Protector”, así como presentaciones en Festivales de todo el mundo como en Toulouse Francia, Chicago, Guadalajara, Cervantino, Phoenix, Nueva York, Zócalo de la Ciudad de México, Zacatecas, Aguascalientes, Texcoco....
Cada disco de La Barranca tiene un concepto, un fin, un matiz distintivo. El sonido no varía mucho de uno a otro pero si la intención. El ambiente subterráneo rodea a La Barranca porque así es la conceptualización de la banda por su fundador. La Barranca y subterráneo son sinónimos porque este sentido musical no es para las masas populares, es mas bien para aquellos que disfrutan del placer de buscar sonidos profundos, llenos de conjunción armónica y de experimentación.
José Manuel Aguilera es un luchador musical que no se conforma con variar compañeros musicales, a veces el prefiere hacer las cosas por su cuenta como su primera producción solista “Yendo al Cine Solo” de la cual se describirá en otra sección.
¿En que categoría se clasifica La Barranca?, pues hay que decirlo simple, La Barranca hace Rock, puro Rock aunque con un fuerte matiz, seco, áspero, rudo, denso, progresivo, con tintes latinos pero sin perder el peso específico del fuerte sonido en guitarras acompañado siempre por una batería opaca y el bajo profundo. Desde su primer sencillo homónimo, en 1996, se deja claro su orientación hacia aquella música que debe escucharse en vivo porque así se disfrutará mas. Oscar Sarquíz alguna vez atinadamente escribió: “Hay que reconocer que el debut grabado de La Barranca es uno de los mejores momentos de la producción fonográfica mexicana”.
En su disco “Tempestad” la banda refleja su más oscura faceta y aunque las canciones reflejan una letra interesante ellos siempre afirmaron hacer canciones no poesías. Los tintes de música mexicana están visibles en el álbum pero no como adaptaciones roqueras de ranchero o boleros.
Para “Rueda de los Tiempos” la banda busca nuevamente cambios en la forma de hacer el disco. Esta vez las canciones las arman en el estudio, como lo hacen muchas otras bandas, esto sería nuevo para la banda y da como resultados un trabajo musical mas complejo que pone a prueba al grupo en su interpretación en vivo. En este disco se detecta un sonido mas orientado hacia la meditación, la calma y la sensualidad. Las rolas varían nuevamente en influencias musicales resaltando “Estallido Interno”, “Tórname”, “Marte”, “Llueve” y “Jardín de Tiempo”. Alejandro Otaola participa en el disco y se integra de manera definitiva en la agrupación, “Cox” Gaytán sale de la agrupación al no encontrar el crecimiento musical que esperaba ya que el violín empezó a predominar mas con su concepto musical, Gaytán se integraría mas tarde a Cabezas de Cera.
Su cuarta producción trajo cambios importantes en la agrupación. Alfonso André parte definitivamente a Jaguares y se le sustituye por José María Arreola, Alonso Arreola se integra al bajo (por cierto ambos nietos del maestro Juan José Arreola) y el finísimo Alejandro Otaola ya es parte fundamental en la guitarra. En “Denzura” José Manuel y su banda dan un golpe narcótico al sonido, éste es envolvente, denso, rítmico, en fin, adictivo. Este disco viene después de una corta trayectoria solista de José Manuel Aguilera con su disco “Yendo al Cine Solo”. La producción es Independiente pero logran colocar el disco en tiendas de distribución nacional.
Por si no hubieran experimentado bastante, en su quinto trabajo, “Cielo Protector” deciden orientarse por un EP de difusión por internet con rolas adicionales mediante accesos controlados por correo electrónico. El disco por supuesto es limitado en ventas y parece haberle dado un matiz de cansancio al proyecto La Barranca.
Lo mejor esta por venir cuando aparece “El Fluir”. Un disco grabado al unísono en cuanto a la instrumentación pero con voces por separado. La alineación se repite dando un sonido ya distintivo de esta agrupación pero sin perder el sello distintivo de José Manuel. “El Fluir” se convierte en el disco mas exitoso del grupo, se difunde mas, se logran mas tocadas, se escribe mas de él en revistas y periódicos, La Barranca resurge del mundo subterráneo y asoma la cara a la luz de difusión masiva.
Esta agrupación ha logrado destacar contra viento y marea, ¿Porque? Porque al parecer el público mexicano ha empezado a comprender que no necesariamente la música que se encuentra a la mano es la mejor. José Manuel Aguilera apostó de tirarse a matar por La Barranca, después de su larga carrera parece ser que ha sobrevivido con éxito a ese salto riesgoso. |