IMS son las siglas del INSTITUTO MEXICANO DEL SONIDO, un proyecto musical de muchas y variadas tendencias de estilos iniciada por un Camilo Lara, productor y defensor de proyectos musicales con contenido. IMS incorpora ritmos populares del folklore latinoamericano; música guapachosa, animosa, cumbias quinceañeras, lo que han hecho que IMS tengan un estilo peculiar, bastante ecléctico, y para nada pretenciosa, lo cual es uno de los motivos de la sinceridad de su propuesta. IMS se dedica a jugar con el sonido, a través de lo conocido, en un juego que ha acabado por ser más que una afición.
El nombre de IMS es una burla, anécdota que gusta de contar su autor: Lo que pasa es que el Instituto Mexicano del Seguro Social es la institución que le da salud al pueblo y me pareció muy justo que existiera el Instituto Mexicano del Sonido para que le diera música al pueblo (…) me pareció muy sensato formar mi instituto porque vivo detrás de un escritorio; entonces la idea es brincarse el escritorio y ponerse a hacer música para animar a todos los burócratas del mundo a que lo hagan
Camilo Lara es un hombre que tuvo a su disposición un gran acervo de material sonoro, prácticamente desde siempre; por herencia, por convicción propia, por obsesión aprendida posteriormente, continuó haciéndose así de un respetable conocimiento sobre música de toda índole. De este natural gusto por la música se gesta la idea de IMS, un intento chilango, chilanguísimo, de tributar a la ciudad ombligo del mundo un sentido homenaje, postales sonoras que capturan escenas típicamente chilangas, circunstancias capitalinas aderezadas con la música de esa gran capital, música que se queda impregnada por sabrosona y bailable. En una mezcla de sampleos, rumba, merengue, homenaje a García Esquivel, incluso textos de Juan Rulfo, IMS también reflexiona sobre la ferocidad de la ciudad, la imprecisión urbana, pero igual por sobre todo ello se respira el aire curioso y amante de la otrora región más transparente del aire, unido a un feroz y aguerrido encanto por los discos de vinilo.
Lara ha trabajado en Orbita, Radioactivo y WFM, haciendo programas radiofónicos donde evidencia su filia y su defensa hacia productos sonoros de corte independiente, productor de grupos como Plastilina Mosh y El Gran Silencio, co director del sello musical Suave Récords, junto con Jorge Vergara, Alfonso Cuarón y Jorge Fernández, con quienes editó el soundtrack de la película "Y Tu Mamá También", así pues, no es de extrañar que este personaje sacara a la luz el proyecto Instituto Mexicano del Sonido, que surge con enjundia con Mejico Máxico (2005), uno de esos álbumes que fueron mejor recibidos en el extranjero (España, para ser precisos, donde fue editado este disco bajo el sello Lovemonk, el cual fue después editado en México por Noiselab, luego distribuido a Estados Unidos por Nacional Records, y después al resto del globo. Este álbum fue fruto de un largo proceso, que involucró bastantes horas frente a la computadora, en la comunión nocturna del hombre y la máquina. Resultado: la publicación del primer álbum granjeó a Lara un lugar en la escena musical mundial. Coleccionista de tornamesas y de cartuchos de 8 tracks, Camilo estuvo en cercano contacto con una gran figura musical, el rey del space age pop: Juan García Esquivel, y de alguna forma le rinde homenaje en este disco.
Para Lara, que no se considera un músico experto, el proyecto es un derivado de haber escuchado toda esta música, pues se considera a sí mismo melómano de oficio. Apenas familiarizado con las computadoras, en sus palabras, gestó y mezcló con ayuda de un sintetizador y un CPU lo que el mundo conoció después como Méjico Máxico, con el simple y sano objeto de hacer un disco que tuviera muchas referencias al México real clasemediero.
Equilibrando el trabajo de oficina con la música, edita su segundo disco, Piñata (Lovemonk, 2007), con la ayuda de Holger Beber de Le Hammond Infierno, y ha contado con la colaboración también, de Chris Franz (Talking Heads), Tomoyuki Tanaka (Fantastic Plastic Machine), Enrique Rangel (Café Tacuba) y Adrián Dárgelos (Babasónicos). En este álbum vale la pena mencionar, entre otras, las referencias autobiográficas y la oportunidad más consciente y aplicada en lo electrónico, la composición de melodías por el propio Lara, y el juego evidente entre música y letra, sin querer decir con esto que Piñata sea menos disfrutable o menos meritorio. Ésta es una propuesta que lleva más de una recomendación por parte de expertos y neófitos, pues el material que presenta IMS es para bailar y no parar.
|