DE PACTOS CON EL ESTABLISHMENT
Edgar Estrada (Ex En El Último Tren, ex Cuba Libre) en los teclados; Antonio Cruz (Ex En El Último Tren) en la voz; Juan José Chávez en la guitarra; Abel Medina Tanaka (Ex Asphix) y Hugo Villanueva (Ex Caslow) detrás del kit de tambores y platillos, formaron Barrio Viejo en junio de 1993.
La banda nace con una inclinación estético-musical inspirada en el dark rock. Un mes después Edgar sale de la alineación, para ser sustituido por Paul Ojeda. Para septiembre de ese mismo año, editan un demo llamado ‘Sombras Del Barrio’, producido por Héctor Barrena.
El sur de la Ciudad de México, espacio geográfico que los vio nacer, también observó como todo 1994 la pasaron sobre el escenario del Roll And Bar, un antro ubicado en Xochimilco. En esa época también, Paul Ojeda resolvió cambiar de aires, dejándole su puesto a Javier Martínez.
Hacia 1995, Barrio Viejo expandió su quehacer musical hacia lugares como Rockotitlán, el Rock Stock, el Magic Circus, Hard Music y el inolvidable Tutti Fruti, entre varios antros más que conformaban el circuito para el desarrollo de las bandas. Fue en ese tiempo donde su historia cambió…
Conocieron al músico y productor Jorge Avendaño, creador de temas para telenovelas. Él fue quien los convenció de aligerar su sonido hacia el rock pop. De esta forma, entre noviembre del ’95 y enero del ’96, pasan por los Estudios Artemusa, Solaya y Polifonía, donde graban su álbum debut.
Una filial de Televisa, Fonovisa, a través de su sello Marea Rock, los cobijó con todo el apoyo del emporio, y comenzaron su andar por todos los programas de variedades y noticias de la empresa: “Hoy mismo”, “Al ritmo de la noche”, “Un nuevo día” y “Telehit”, los recibieron con los brazos abiertos.
Con el disco Nos Hace Falta Soñar y el video de su pieza “Cha-cha linda” en alta rotación, salieron de gira a países como Honduras, Costa Rica y El Salvador, y compartieron el escenario con las bandas más importantes de aquellos años. Empero, otra vez su destino iba a pasar de un extremo a otro…
Ese promisorio futuro en el consorcio Televisa, cambió profusamente al conocer al manager Julio Galman, quien dirigía las riendas del grupo chileno La Ley, uno de los más importantes de América Latina. Con él firmaron un contrato de representación que les traería fatídicas consecuencias.
Galman los convenció de salir de Fonovisa (con quien tenían dos discos pendientes), y los llevó a estampar su firma con Sony Music. Sin embargo, en uno de esos clásicos “recortes de artistas” que las disqueras hacen para ajustar presupuestos, Barrio Viejo se quedó en un desastroso limbo, sin nada.
A principios de 1998, y tras protagonizar un conflicto con el Sindicato de Músicos, Javier Martínez dejó la alineación. Como si lo anterior no hubiese bastado, para marzo de ese mismo año Hugo Villanueva dice adiós. Su sitio fue ocupado por Manuel Urban (Ex Lucía de Noche, ex Mala Religión, etc.).
A pesar de todos los problemas resolvieron continuar, aunque desaparecieron del ojo público. Según su sitio myspace en Internet, grabaron un par de álbumes antes de parar el proyecto en el 2001, pero esa información no pudo ser comprobada fehacientemente hasta el momento. |